Son pequeños fragmentos del grano de cacao puro que han sido secados y descascarillados. Pueden provenir tanto de cacao lavado como fermentado. Aunque en teoría podrías encontrar nibs crudos (raw), esto es sumamente difícil debido a la complejidad de retirarles la cáscara y a las estrictas normas de higiene necesarias. Por esta razón, los nibs siempre están ligeramente tostados. A diferencia del chocolate comercial, son el grano al natural: no contienen azúcar, lácteos ni aditivos.