¿Te pasa que mientras más intentas dejar alimentos dulces, más piensas en eso todo el día? No te preocupes, eres uno más del monton, pero, ¡en el buen sentido! Esto le sucede a muchas personas, por un simple error que podemos estar cometiendo, pero que tiene arreglo, y este error es la restricción.
La realidad es que mientras más restringimos ciertos alimentos, muchas veces más intensos se vuelven esos antojos. La clave no está en prohibirte todo, sino en aprender a crear un equilibrio que te permita disfrutar sin sentir culpa.
Y sí, hay formas de mejorar esto sin dejar de disfrutar la comida. Una forma de hacerlo es incluir ingredientes como el cacao (puede ser en distintas presentaciones).
¿Por qué aparecen los antojos dulces?
Los antojos pueden venir por distintos motivos, de los más comunes es pasar muchas horas sin comer o hacer comidas con poca cantidad de proteína y fibra, también influye muchísimo el factor emocional, el estrés, el cansancio o la ansiedad, ya que pueden aumentar las ganas de consumir alimentos dulces ya que generan una sensación momentánea de satisfacción.
Cuando esto sucede, es normal que el cuerpo busque energía rápida. ¿Cómo? Estoy segura ¡te ha pasado! Es cuando esa voz interior te dice un pastelito, un pan dulce, un heladito, un vasito de refresco, andale, que tanto es tantito. En resumen energía en forma de azúcar.
El problema no siempre es el postre
¿Cierto o no que la mayoría de las veces pensamos que el problema es como tal la comida? Cuando en realidad el problema está en la cantidad, frecuencia o en que nuestra alimentación no nos está dejando satisfechos.
Disfrutar algo dulce ocasionalmente no arruina una alimentación saludable. De hecho, incluir alimentos que disfrutas puede ayudarte a tener una relación mucho más tranquila con la comida y evitar episodios de ansiedad o atracones.
Una opción que puede ayudar es el cacao, además de aportar sabor, también contienen antioxidantes y pueden ayudar a dar mayor saciedad cuando se consumen en porciones adecuadas.
Cacao, nibs de cacao y chocolate amargo: ¿cuál es la diferencia?
Aunque muchas veces se usan como si fueran lo mismo, existen diferencias.
El cacao natural es menos procesado y conserva gran parte de sus antioxidantes. Los cacao nibs, son pequeños trozos de cacao tostado con un sabor intenso y ligeramente amargo.
Por otro lado, el chocolate amargo generalmente contiene mayor porcentaje de cacao y menos azúcar que el chocolate convencional. Mientras más alto sea el porcentaje de cacao, normalmente es menor el contenido de azúcar.
Ideas para disfrutar algo dulce de forma más balanceada
¡Deja pensar en extremos! No necesitas comer perfecto todo el tiempo.
Algunas ideas sencillas son:
- Yogurt griego con fruta y nibs de cacao
- Avena preparada con cacao natural y canela
- Smoothie de fruta con cacao nibs y crema de cacahuate
- Pudding de chía con cacao
- Dátiles rellenos con crema de almendra y cacao
Estas opciones generan mayor satisfacción ya que combinan proteína, fibra y grasas saludables.
La importancia de comer suficiente durante el día
Antes de pelearte con los antojos, te recomiendo evaluar si realmente estás cubriendo tus necesidades de energía, proteína y saciedad durante el día.
Tener horarios estables, incluir proteína y fibra en tus comidas, evitar restricciones excesivas suele ayudar mucho más que intentar eliminar todos los alimentos dulces.
Disfrutar también es parte de una alimentación saludable
La alimentación saludable no debería sentirse como castigo. Aprender a disfrutar alimentos que te gustan de manera balanceada suele ser mucho más sostenible que vivir en restricciones constantes.
El cacao, los nibs de cacao y el chocolate amargo pueden ser excelentes aliados para preparar opciones deliciosas, prácticas y llenadoras sin sentir que tienes que renunciar por completo al sabor dulce.
Al final, el objetivo no es dejar de disfrutar la comida, sino encontrar un equilibrio que se adapte a tu vida y te haga sentir bien tanto física como mentalmente.